Vida Urbana

La magia de lo urbano y el encanto rural

se funden armónicamente en las ciudades de La Araucanía

Los centros urbanos de La Araucanía se caracterizan por reflejar la diversidad y multiculturalidad de la región. Ciudades modernas, seguras y conectadas, pero que no dejan de ser el punto de encuentro entre lo urbano y lo rural, cuando a diario, ejecutivos y pequeños agricultores recorren las mismas calles realizando sus actividades.

Tanto Temuco como otras ciudades de la región, cuentan con una completa oferta de servicios turísticos que permiten hacer de una estadía, una verdadera experiencia.

Hoteles, restaurantes, casinos, centros comerciales y museos, entre otras distracciones, aseguran que el tiempo pase volando mientras se disfruta al máximo de las bondades que éstos ofrecen.

La capital regional es el principal punto de conectividad por tierra y aire de La Araucanía, además de ser un centro administrativo, comercial, nanciero, universitario y cultural.

Es una de las ciudades más grandes del sur de Chile y una de las más jóvenes, ya que se fundó en 1881 en torno a la existencia de un importante fuerte, cuando Chile tenía medio siglo de independencia, debido a la fuerte resistencia que el pueblo mapuche ofreció a los españoles durante cientos de años.

El ferrocarril y la llegada de inmigrantes europeos produjo un rápido desarrollo y aumento de población, que hoy bordea los 315 mil habitantes.

La presencia mapuche aporta con su sello en ferias y plazas, donde artesanías y una nutrida variedad de productos alimenticios son ofrecidos al transeúnte. También en los rasgos y vestimentas de su gente, arropada con coloridos trajes y bellos atuendos de lana.
Un contraste hermoso es ver llegar a la ciudad a familias enteras en sus carretas, cargando
productos agrícolas y artesanales para vender.

Sin lugar a dudas, la Feria Aníbal Pinto, cerca de la estación de trenes, es el mejor lugar para captar la esencia de este encuentro intercultural.

Cientos de puestos que ofrecen los más diversos productos agrícolas, algunos propios de la
región, atendidos con impronta teatral por sus dueños, constituyen uno de los panoramas más
enriquecedores para el visitante.

Otro de los buenos lugares para encontrar productos y artesanía mapuche es el Mercado Municipal, donde además hay pintorescos restaurantes con sus platos típicos en una agradable mezcla de aromas, texturas y colores.

El Museo Regional de La Araucanía es un punto alto de la ciudad. Cerca de tres mil objetos conforman las muestras arqueológicas, etnográcas, pictóricas, fotográcas e históricas,que cubren desde el siglo XV al XIX.

También es recomendable una visita al Museo Nacional Ferroviario Pablo Neruda, donde se mantienen 14 locomotoras a vapor, varios coches y piezas de alto valor histórico, entre los cuales se encuentran los vagones presidenciales utilizados entre los siglos XIX y XX.

En Temuco también existe una interesante vida cultural con museos, galerías, teatros y actividades ligadas a la vida universitaria. El Teatro Municipal de Temuco ofrece una cartelera de eventos de muy buen nivel a lo largo del año, incluyendo recitales de música popular, ópera y conciertos de música clásica.

El Monumento Natural Cerro Ñielol constituye el pulmón verde en medio de la ciudad. Es un verdadero parque natural enclavado en la ciudad y a través de sus senderos es posible observar especies representativas de la ora y fauna nativa. También ofrece amplias vistas de la ciudad
desde sus miradores. Y como en todos los lugares a donde uno viaja, al menos un paseo por la vida nocturna de esta urbe sureña, es recomendable para conocer un poco más de sus habitantes y
costumbres; hay variedad de restaurantes, pubs, bares y discos en diferentes estilos y para diferentes bolsillos. Avenida Alemania es el sector donde se concentra la vida nocturna de Temuco, ofreciendo gran cantidad de alternativas para la diversión y el relajo. Es aquí donde también se encuentra el Casino de Juegos de Temuco.

Experimentar la vida urbana en Villarrica y Pucón es una oportunidad encantadora. Ambos emplazados a orillas del lago Villarrica, ofrecen actividades para todo tipo de viajeros: sol y playa en verano, nieve en invierno, termas, deportes al aire libre, montaña y ascensiones al volcán durante todo el año, además de restaurantes, ferias, preciosas tiendas con productos locales y un casino de juegos.

La presencia del lago Villarrica, grande y extenso, y por supuesto del volcán activo del mismo nombre, son dos de los grandes atractivos naturales. Realizar cualquier actividad urbana en este contexto, es un verdadero disfrute. Garantía de ésto son los paseos de bordelago existentes en los dos destinos.
En ambas ciudades se combina la herencia de los colonos alemanes, que llegaron a Chile en el siglo XIX, con las tradiciones del pueblo mapuche y la influencia de afuerinos de diversas partes de Chile y el mundo, transformándose en lugares cosmopolitas. La presencia mapuche es marcada, especialmente por la vestimenta de las mujeres y la venta de productos típicos en tiendas y ferias, lo que agrega magia a la estadía.

En Pucón, la calle Fresia ofrece una notable oferta gastronómica con más de 40 restaurantes.
Dentro de este circuito, no puede faltar una visita por la vida nocturna de Pucón y Villarrica con pubs y bares, especialmente activa durante el verano –de enero a marzo- donde se multiplican los eventos especiales y estas con connotados deejays nacionales e internacionales, muchas de ellas en espectaculares parajes naturales.